
No puedo evitar mirarte cuando me hablas...
No dejo de mirar tu caminar, tus cejas, tus ojos...
como se mueven tus manos, tus labios...
A lo largo de mi vida... has pasado inadvertido, pero tus palabras siempre están ahí, zumbando en mi cabeza.
Cuando te ríes no puedo evitar sonreírte... y mientras escribo sobre ti, una sonrisa invade mi rostro. No se que hacer cuando me miras, cuando arreglas mi arete o cuando me tomas del brazo, cuando tocas mi espalda, cuando acaricias mis mal formados rizos, cuando tocas mi tobillo, cuando volteas a verme y a decirme algo que sabes que me hará reír, cuando te acercas a mi para decirme algo al oído, ... son cosas que nunca se cuando las vas a hacer, pero me gusta que las hagas y cuando son momento de pocos segundos... se quedan en mi piel para siempre.
Lamentablemente para mi inutil desgracia, parece que hoy partes de mi. Como siempre... enterandome por terceros que no vienen al caso.
Solo se, solo se cuanto eres para mi. Aunque ni siquiera lo exprese con el mas minimo rastro de sudor.
Todos los pequeños momentos de inmensa felicidad que me diste desinteresadamente, se iràn conmigo. No puedo hacer nada. No quiero hacer nada. Nada que afecte tu naturalidad agraciada al caminar. Te quiero asì.
Aunque no estes aquì.
No me preocupo. No importa.
"Yo tengo ojeras de tanto mirarte, y lo peor es que aun me quedan tantas ganas de... esperarte hasta que entiendas que..."
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada